La Bodega del barri, el celler d’en Frank Petersen

En la parte oeste del barrio del Raval de Barcelona se abren y cierran muchos locales de hostelería que buscan entre otros clientes al turista que accede a la zona antigua de la ciudad. Conviven bares cutrecillos que llevan mucho tiempo con una fiel clientela autóctona, con otros de estilo más moderno como el Marmalade, Bombón, Foxy… (mitad restaurante-cocketelería), Sésamo, Suite 7 (restaurantes de cocina de mercado).
Y entre todos los locales, escondido en la calle Bisbe Laguarda, 3, destaca uno de esos que se ven que llevan tiempo en el barrio pero que aún así renueva su clientela. Entre las razones de este continuo entrar y salir de gente una puede ser que es una bodega clásica, con buenos vermut, pero que también puedes picar para merendar, o cenar, y que el trato es muy agradable y atento.
Las pocas referencias que tiene en internet dan una idea de lo poco conocido que puede ser. A penas encontramos está referencia en una revista de ocio de Barcelona http://www.timeout.cat/barcelona/ca/7184/vi-a-dojo  y otros blogs de temática específica como este: https://nosvamosdetapas.wordpress.com/2011/04/29/el-celler-den-frank-petersen/
El local es minúsculo y apenas cuenta con 5 mesitas pequeñas, algunas aprovechadas de antiguas máquinas de coser. A pesar de esto suele estar muy concurrido, más aún en fines de semana, y hacernos un hueco para un grupo grande puede resultar complicado. En horario de mediodía es más accesible.

Esta bodega, o el celler d’en Frank Petersen, también hace las veces de ultramarino para los vecinos de la zona que suelen entrar con frecuencia a comprar esa botella de refresco que necesitas para el domingo, una conserva para salir de un apuro, o un vino corriente para la semana. Tienen un grifo en una pared conectado a unos barriles en alto por el que hasta hace unos años dispensaban el vino tinto o turbio por litros.

En otra pared tiene una nevera espectacular por su tamaño y antigüedad, y que funciona como un reloj suizo. Es aquí donde guardan ese botellín de cerveza de 20 cl. en peligro de extinción en esta ciudad, -el quinto, que desde aquí reivindicamos como tamaño óptimo para que una cerveza mantenga su temperatura hasta el último trago-. Tienen botellín de Estrella Damm y botella de 33 cl. de Estrella Galicia. El público -muy variado entre  habituales y gente joven que a veces se complementa con algún guiri…- suele decantarse por los vermuts de la casa y acompañarlos con olivas, patatas fritas, o raciones de queso, embutidos y pan con tomate -no hay cocina-. También cuentas con la opción de elegir una botella de vino del mostrador y pedir que te la descorchen y te pongan unos vasos a un precio muy razonable. En general podemos calificar el precio de barato y la calidad como buena. El ambiente es abierto y cordial.
En definitiva, es un privilegio vivir 5 minutos de esta bodega a la que puedes llevar tanto a la suegra como a los colegas.

2 Respuestas a “La Bodega del barri, el celler d’en Frank Petersen

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s